
Para muchos conocido como subconsciente, para otros conocido como miedo.
El es mi guía en este mundo demasiado cuerdo, mi desconcierto solamente cuando no lo recuerdo, mi caos personal, mi locura.
Él es lo que me hace distinto al resto.
Todos tenemos un miedo, común. En algunas personas, simplemente, el miedo es mayor porque es más fuerte que en otras. Pero el miedo no es a fantasmas ni cosas así, todos, absolútamente todos, tenemos miedo a nosotros mismos, algunas personas desarrollan más el subconsciente y eso es lo que te pasa a ti, si entiendes esto, a mí y a más que conozco, pero pocos.
Sexto, dentro nuestra, hace mella. Algunas personas temen a el dolor que tenerlo supone, y lo encierran en lo más profundo de sí mismos, otras, se descontrolan, y eso les lleva al caos total. Sexto es malo cuando está demasiado suelto, pero, igualmente, lo es cuando está encerrado. Así se hace más débil y más pequeño, no quiere decir que seas peor persona, pero sí que serás una más entre la multitud. Hay quién cree no tenerlo, y lo ignora, creo que son los que acaban peor, lo cubren de billetes creyendo que así desaparecerá, pero no... Él siempre regresa.
Yo, y tú, y nosotros, lo hemos dejado tantas veces suelto para sentir, que a veces parece que nos va a comer, tenemos que aprender a contenerlo, sacarlo solo cuando necesitemos desconectar de este mundo tan cuerdo.
A veces dejo que tire de mí, y así escribo, escucho (que no oigo) y veo (que no miro).
Con él siento, él es mi sexto sentido.

1 observaciones:
El peor enemigo es nuestra mente recién levantada. Tiene muy mal despertar.
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