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Y yo, recuerdo el dulce azahar,
la brisa entrando por la ventana y tu y yo bajo las sábanas azules como el mar,
recuerdo la luz de la lampara brillar al lado de tus ojos y tus labios de cristal,
y cómo no te supe cuidar, en el trascurso de tu insonme noche,
y cómo no te supe cuidar, y cómo no me supe cuidar.

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